Mi relación con la IA (V)
Llevaba meses dando vueltas. Sabía que la fotografía de moda con inteligencia artificial no era el futuro — era el presente. Lo había visto en proyectos de otros, lo había probado en los míos. La pregunta ya no era si funcionaba. Era si yo iba a dar el paso de verdad o iba a seguir mirando desde la barrera.
Tomé la decisión en un proyecto de calzado. Tenía que entregar fondos variados para toda una colección. El presupuesto no daba para producción en locación. Metí IA. El resultado fue exactamente lo que el cliente necesitaba, en la mitad del tiempo y sin salir del estudio.
Ahí lo entendí: la fotografía de moda con inteligencia artificial no es un truco. Es una forma de trabajar que te permite hacer más con menos sin bajar el nivel.
La fotografía de moda con inteligencia artificial no sustituye el criterio
Lo que la IA no hace es decidir qué imagen es buena. Eso sigo siendo yo. La dirección, la luz, la relación con la modelo, el momento — todo eso es fotografía de toda la vida. La IA entra después, o en paralelo, para construir lo que el presupuesto no permitiría de otra manera.
Veinticinco años de oficio no desaparecen porque empieces a usar nuevas herramientas. Al contrario: sin ese criterio, la fotografía de moda con inteligencia artificial produce resultados que se notan falsos a un kilómetro. Con él, produces imágenes que compiten con producciones de presupuesto alto.
Esa fue mi apuesta. Y no me arrepiento.
